El Poder de ser feliz está en ti! (Parte II)


El segundo secreto de la abundante felicidad: EL PODER DEL CUERPO.

Si, el poder del cuerpo se refiere al efecto que la actividad física ejerce sobre nuestro estado anímico y corporal. Practicar un deporte o una actividad física no sólo contribuye a una mejor salud, sino también al bienestar mental y emocional a largo plazo, y de ello existen suficientes bases sólidas y estudios que soportan esta tesis, al punto que a las personas deprimidas se les suele recomendar realizar alguna actividad física. Y el motivo de esta recomendación, señala Adam Jackson en su libro "Los 10 secretos de la abundante felicidad", es que "sencillamente funciona", citando un escrito de Bernard Shaw que dice: "El secreto de la infelicidad es tener el tiempo suficiente para pensar sobre si uno es o no es feliz".

Está comprobado que el movimiento altera las emociones, es decir que al mover el cuerpo podemos cambiar y mejorar nuestro estado anímico y emocional, ya que al hacerlo el cerebro libera ciertas substancias químicas y hormonas (endorfinas y encefalinas), que actúan como estimulantes naturales que nos proporcionan una sensación de bienestar y alegría, al liberar tensiones, estrés y ansiedad, haciéndonos sentir muy bien. Esto ocurre con la práctica de ejercicios aeróbicos (caminar, correr, nadar, montar bicicleta, bailar; etcétera, y toda rutina o clases en gimnasios que empleen oxígeno para su práctica). Lo cierto es que con tan sólo 30 minutos a una hora diaria de ejercicio físico, podemos ser más felices. Eso no es difícil.

Ligado íntimamente al ejercicio está también lo que comemos. Como les he comentado en post pasados, la alimentación sana y balanceada es importantísima para sentirnos bien física y mentalmente. Una nutrición adecuada y el ejercicio hacen un binomio inseparable. Escoge para ti los alimentos que te hacen sentir bien como lo son los vegetales, verduras y frutas frescas, granos, cereales, arroz y pan integral, yogur y lácteos descremados, té verde, carnes blancas, especialmente pescado, entre otros, y desecha la comida chatarra, procesada y grasosa, los refrescos, dulces y chucherías. Haz la prueba poniendo en práctica este poderoso binomio todos los días de tu vida.

Otra cosa milagrosa del ejercicio es que contribuye a mejorar la postura. Nuestros sentimientos son influenciados por la postura corporal y nuestros gestos, es decir, si todo el tiempo estamos encorvados mirando al piso, con el pecho hundido, la cara tensa y sin sonrisa, probablemente terminaremos asumiendo una actitud depresiva, de amargura y de derrota, y hasta nuestra respiración se afectará. Es lo que se conoce como "lenguaje no verbal" y es lo que la gente percibirá de nosotros sin necesidad de hablar. Pero si adoptamos la postura contraria, con la cara erguida, la espalda derecha y el pecho afuera, de inmediato nos sentiremos y nos percibirán como triunfadores, alegres, relajados y hasta respiraremos mejor. La postura se corrige y se mejora con el ejercicio y ello a la vez nos hace sentir mejor instantáneamente. Ayúdate estando más consciente de tu postura, puedes imaginar, por ejemplo, que tienes una cuerda atada en la parte superior de tu cabeza y que alguien constantemente tira de ella para mantenerte derecho.

Hay una poderosa técnica conocida como "anclaje". Todos nos acordamos del famoso cuento del perro de Pavlov, que asociaba el sonido de una campana con la hora de comer y automáticamente se relamía. Lo que Pavlov hizo fue crear un "anclaje" o reflejo condicionado en el perro para producir la asociación instantánea, y nosotros podemos hacer lo mismo para crear en nuestra vida anclajes positivos que reemplacen los negativos. Por ejemplo, pensar en algún momento en que te hayas sentido muy feliz, reproducir la escena en tu mente varias veces y asociarla a alguna acción inmediata como sonreírte, funciona. Así, vas creando anclas felices que sustituirán a las negativas. Es cuestión de visualización y práctica, pero todos tenemos la capacidad de lograrlo.

Por último, cada vez que puedas, entra en contacto con la naturaleza y la luz natural. Evita estar encerrado mucho tiempo y expuesto a luces artificiales, sal y respira aire puro pausada y profundamente, si tienes perro sal a pasearlo más a menudo y no lo olvides: ¡MUÉVETE!

Fuente de:
Blog "ENERGÍA DE LA BUENA"
Por Ileana Magual Mandé

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